lunes, 31 de marzo de 2014

- "Curioso lugar. - dijo Monk - Apesta a muerte.
 - La muerte no apesta. - dijo la dama - Sólo lo vivo, sólo lo que agoniza, sólo lo que se pudre apesta, la muerte no apesta".




Charles Bukowski, Una Dama Salvaje (1983)

lunes, 10 de marzo de 2014

5 Comediantes

Son comediantes. Hispanohablantes. Con un humor basado de una u otra forma en la vida cotidiana, punto de contacto entre todos nosotros. Lo mejor de su repertorio esta en Youtube. Tras varios años de arduo, firme, esforzado hueveo programado, les presento mi producto final: 5 comediantes hispanohablantes que a mí me dan risa.

1.   Peter Capusotto (nombre real: Diego Esteban Capusotto) - Peter Capusotto y sus videos, en Violencia Rivas & El idiota que les canta a las chicas mientras baila
 



2. Bollicao (nombre real: Lucía Arráez Rodríguez) - "Todo Monte es Orgasmo"




Leyenda: Querida Bollicao, no te ofendas, me encantan tus videos. Pero a los peruanos que viven en España no les encanta soportar a un jefe malcriado, racista, explotador y español que les haga dar la cara con clientes perfectamente INCONCIENTES (o racistas, explotadores y españoles) de que tienen a un hijodep#%$&!!!!!!! detrás que los deja sin un plato de comer (tú sabes, de los que se pagarían en su propia patria con algunas monedas de las trillones que nos saquearon tus ancestros...) si no lamen el auricular por el cual contigo se comunican, con tal de retenerte. Nop, no les encanta. No les encanta hacer todo el trabajo sucio de tu país que ustedes mismos no hacen. Digo nomás...    

3. Andrés López - "La Pelota de Letras" (Colombia)



Generación W 



Generación X
 
 

Generación Y



Generación Z




4. Malena Pichot - "La Loca de Mierda" & "Cualca" (con Charo López, Julián Kartun, Julián Doregger y Julián Lucero)







5. "Enchufe TV" (Leonardo Robalino, Christian , Martín Domínguez, Jorge Ulloa, entre otros) - (Ecuador)


                                                 

***

Estos son para mí los MEJORES comediantes con los que me he topado en Youtube (solo en Youtube). 

No pensaba lanzarles la pregunta, pero ya que tengo bien claro que varios de ustedes y yo tenemos el tema (webeo) en común... ¿Estan de acuerdo? ¿En desacuerdo? ¿Cuáles otros rankearían? 


Soundtrack


 


 Ah, sí. A todos ellos: Gracias.

jueves, 6 de marzo de 2014

Los Raros

aunque no lo creas
hay gente
que vive la vida sin
apenas
conflictos y
con muy poca angustia.
visten bien, comen
bien, duermen bien.
están satisfechos de
su vida
familiar.
a veces
se apenan
pero con todo
viven tranquilos
y a menudo se sienten
de fábula.
y cuando se mueren,
se mueren
dulcemente, por lo general mientras
duermen.
aunque no lo
creas
existe gente
así.
pero yo no soy uno de
ellos.
oh, no, no soy uno
de ellos,
disto
mucho de
parecerme
a ellos,
pero ellos están
ahí.
y yo estoy
aquí.




Charles Bukowski, Poemas de la última noche en la tierra (1992)

sábado, 8 de febrero de 2014

Los Fulminantes



Qué gusto da encontrarse con un pintor que disfrute tanto de los excesos de su arte. Que chapotee en sus propios lienzos. Que se goce los emplastes de pintura, los tachones de carbón, los chisguetes pintarrajeados con tanto miedo como un niño. Y que todos estos instrumentos (rarísimos, recurseados) tengan además de todo la bondad de someterse a cargar con un alma, una vez explotados por la voluntad del pintor. Quisiera que conocieran en esta oportunidad  a alguien que tras haber macerado una firma propia en el universo inacabable de la técnica pictórica, se ha colocado sobre ese delicado punto de encuentro entre lo lúdico y lo visceral a través de sus retratos. Su nombre es Carlos Amillategui, joven pintor mexicano, promesa de las artes plásticas de nuestro continente. Los dejo a solas con algo de su trabajo

***



                                               




































 
 









 













 ¿Cómo empezaste a pintar?

Creo que cuando tenía 6 años. Estaba viendo un libro con dibujos de animales, empecé a copiar uno y descubrí que lo disfrutaba y que además podía hacerlo. Desde entonces dibujé.

Pero, cambiaste a los animales por la gente...

No, seguí dibujando animales hasta la adolescencia. De niño además hacía caricaturas y me inventaba mis propias historias a partir de todo ello. Ahora para retratos de cuerpo entero uso una modelo, pero la mayoría de rostros provienen de mi imaginación.

¿Hay alguna razón en especial por la que te inclinaras hacia la figura humana?

Puede que fuera por retarme a mí mismo a lograr la figura humana... 

Y ahora, ¿exclusivamente haces retratos?

En esta época sí. Pero, a veces encuentro cuando voy caminando animales muertos, la mayoría de veces, pájaros. Los llevo a mi estudio y los pinto. Los paisajes también me gustan, pero, sí, ahora casi únicamente hago retratos.

¿Qué tipo de materiales usas?

Antes, solo carbón. He tardado mucho tiempo en abrirme al uso del color porque me intimidaba, temía no usarlo bien. Pasé de trabajar con tintas a los acrílicos, óleo, encauso, cuando sentí que hube adquirido experiencia dibujando. Ahora estoy intentando servirme de otras técnicas porque los materiales son caros.

¿Qué tipo de técnicas?

Utilizo elementos que estén cerca de mi estudio. Ayer por ejemplo mezcle asfalto con cera. Probablemente no encuentro muchos colores así, pero estos materiales tienen otros pros. Me doy cuenta de que no siempre me alcanza el dinero para comprar óleo o pigmentos. De hecho casi nunca, ja, ja, ja... Pero es absurdo detenerse por esa razón, no quiero detenerme. Entonces hay que seguir chambeando y con estos materiales puedo. Solo, la cosa es entender la resistencia de estos distintos materiales, que es compatible con qué, etc... Y en eso estoy ahora. Salvando las distancias, es un poco como ser un alquimista. 


¿Planeas una pintura?

Pues, normalmente, solo pienso antes si quiero hacer caras o cuerpos completos. Pero casi nunca se cómo van a ser. Mancho la tela y la mano me va llevando, hay un camino que va brotando, la mano te lo va pidiendo. Lo mismo pasa con los materiales. En un principio eliges con qué trabajaras, pero luego implementas cosas nuevas. Me gusta trabajar con la velocidad porque revela información inconciente sobre cómo percibo lo que estoy pintando, o cómo me siento. 

¿A qué información te refieres?

No he pensado en ello... Digo, si te refieres a los conceptos. Yo hablo de las aportaciones involuntarias que se suceden naturalmente a esta manera de pintar y dibujar. Son los trazos, colores, gestualización... Cosas que no controlas por estar en un momento de creación eufórica o tal vez intensa. Solo expreso cómo me siento sobre lo que veo. Y en consecuencia espero hacer a alguien sentir algo distinto de lo acostumbrado para él o ella en ese momento. Creo que es más o menos así como funciona la pintura en general.

¿Qué estas pintando ahorita?

Nada en específico. Por ahora quiero familiarizarme con los nuevos materiales con los que trabajo. La figura humana se ha vuelto mi excusa para justificar mi adicción a estar en contacto con ellos. 

¿Expondrás pronto?

Sí, estoy trabajando en una muestra colectiva. Supongo que se hará en tres o cuatro meses. 

¿Solo retratos?

Solo retratos. Unos de mi imaginación, otros con modelo.

¿Van a seguir ellos siendo tu centro?

Por ahora, al menos, sí. Pero uno nunca sabe hacia dónde lo va a llevar esto de la pintura.


martes, 4 de febrero de 2014

La Mariposa Gris


 Cada vez estoy más convencida de que el motivo por el cual la gente busca enamorarse y/o tener una relación sentimental es aquel de sentirse viva. Soledad. Deseo de complementación. Ganas de dar y recibir amor. Deseo de formar una familia. He encontrado al hombre/muer de mi vida. Si no es est@, no podrá ser nadie. Excusas y más excusas de gente que siente que en su vida NO PASA NADA y so pretexto del "gran acontecimiento" y emociones fuertes que sentirse elegido por otro significan  -ni más ni menos que para que l@ acompañes en la vida- se enrolan o permanecen en una relación, cuando llevarían una vida muchísimo más apacible y variada en experiencias estando solos. Nada por lo que sentirse agredidos. Nos ha sucedido a todos...

He ahí el tema. La gente no quiere estar tranquila. La calma, la rutina, el suave vaivén de la vida en una sola dirección rápidamente adormece el alma hasta hacernos reptar al ras de la supervivencia. Y la supervivencia linda con la muerte...

Lo dije una vez y lo repito ahora: no hay nada tan peligroso como el aburrimiento. No quiero decir con esto que las relaciones sentimentales sean por definición peligrosas; pero su razón de ser sí que lo es, y la línea divisoria entre permitirle a este móvil un despliegue innecesario, y no hacerlo, es la misma que divide la búsqueda de emociones sana de la destructiva.

¿Cuántas veces habré escuchado la frase quiero estar con alguien (o no la habré pronunciado yo misma)? Tan vaga, tan cualquiera, tan quiero que pase algo porque solo voy de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, tanto que ya no sé si sigo aquí o me he muerto. Piensas en que en ese momento de atestiguamiento de una desesperación pasiva-muerte lenta, te estan gritando: ¡yo no quiero nada! ¡yo solo necesito confirmar que sigo existiendo! La gente te lo dice mirándote sin ver. No te esta hablando a ti. Esta hablando a través de una ventana desde la que  ve la vida, eso de lo que se supone que se pierde mientras charla contigo.

No creo que sea en vano que aquella persona que esta llena de actividades enriquecedoras nunca se case o tarde mucho en hacerlo (lo cual puede ser un poco triste, sin duda... no creo que la soltería eterna a estas personas les haga gracia; pero tal vez sería mucho menos triste si no se sintieran toda su vida tan presionadas a unirse a alguien, especialmente cuando son mujeres...). También me pregunto, ¿por qué hay que hacerlo? ¿qué le ve la gente de tan especial a invertir tantísimo tiempo con un solo individuo en lugar de conocer gente nueva y vivir nuevas experiencias? La sociedad sufre de un apego especial al amor de pareja o a lo que piensa que es el amor.

  También estan las personas para las que la búsqueda y apego a las relaciones también se da por miedo a la soledad. ¿Tan malos son los amigos? (cuando se tienen). Cierto, acompañan menos que un(a) novi@. Pero ahí estan, para ti, ¿de qué soledad estamos hablando? ¿y, cuando tengamos pareja, ya no nos vamos a sentir solos? ¿es mala la soledad? Son preguntas menos retóricas de lo evidente... creo que realmente no lo sé.

¿Y cómo es eso de la falta de complementariedad? No entiendo cómo podríamos no ser una unidad, o al menos no me cuestioné al respecto ni sentí un vacío de nada en este sentido hasta que conocí la presión social de tener una pareja y experimenté  la emoción de ser el elegido de quien justamente hemos elegido por encima de los demás (por los motivos que sea). Volvemos al punto de partida. En el fondo nunca se trata del otro con estas cosas; se trata de nosotros. Del aburrimiento. De la pérdida de la capacidad de asombro ante la vida y la consecuente carencia de pasiones, porque es mas facil apasionarse por algo que ya existe (un hombre, una mujer), que por un objeto a partir del cual tienes que abstraerte para obtener un feed back. Se trata del aburrimiento. Del pavor humano por excelencia a desaparecer.

viernes, 10 de enero de 2014

¿Por qué los universitarios no entienden lo que leen?

Llega a ustedes gracias a...
Paula Carlino.



Hola, pajeros. Les escribo acabando de volver de México (ergo, mis vacaciones), algo así como lista para retomar mis nada apasionantes labores en la horrible pero bienamada Lima.

Ante todo, ¡FELIZ AÑO! (más vale tarde que nunca). Gracias por inaugurar junto conmigo el primer post del 2014. A los lectores, les deseo de todo corazón que cumplan sus sueños o que siquiera se acerquen a ellos, si es que hoy por hoy no tienen aún todo lo bueno que por derecho merecen...

 "Botella de Coca Cola" (consumida por la paja mental!), seguirá siendo el fan #1 de todos y cada uno de ustedes aun si sienten en algún momento que no nacieron para el 2014 y quieren colgarse.  Antes de colgarse, léanme, o lean alguna otra cosa que también sea paja; redescubran y reflexionen sobre cómo hay gente más jodida que ustedes en la vida, o sobre las cosas bellas que paralelamente ofrece y sáquense la soga del cuello, amigos, que para estar muertos tienen toda la eternidad.  Digo... sólo si llegaran a sentirse así de jodidos... En cualquier caso, espero que se queden conmigo mientras disfruten tanto como yo de la paja y...nada.... VIBRAS.

Ahora sí, gente. Mientras se cuecen desde mi máquina hasta sus hogares mis impresiones sobre México, vamos con el primer tema del primer post del año: La educación. Desde mi lugar de interés para esta ocasión, la educación universitaria y los problemas de comprensión lectora entre sus estudiantes.

Hace algunas semanas, participé en un concurso para obtener cierta vacante como jefa de práctica en una universidad del medio. Los ajetreos, actividades y emociones del que ha sido uno de los mejores viajes de mi vida culminaron en cosas no tan buenas para mi vida real...  o para una en concreto, y ésta es que dejara a medias la competencia por el cargo. Sin embargo, el inmaduro debate que se hubo creado en el foro del cual formaba parte -sobre los problemas de comprensión lectora de los alumnos universitarios- nunca dejó de resultarme interesante, y hoy por hoy quisiera, cuando menos, compartir con ustedes algunas de las reflexiones que vengo, en lo que a esto respecta, hace años masticando en silencio.

Punto uno: La universidad no es para todo el mundo y eso no tiene nada de malo, ni significa un desmérito para todos aquellos que se llevan mejor con vías no académicas o intelectuales de aprendizaje. Fue concebida -y en tanto se respete cual sea la casa de estudios en cuestión así sigue siendo- como un lugar con el objetivo de custodiar y administrar el patrimonio académico, intelectual y en cierto modo cultural de la humanidad, así como impartirlo entre aquellos que se sintiesen llamados a aprender un oficio desde un prisma del ejercicio académico.

Si bien es cierto que esto último nunca se respetó del todo, nunca antes la historia ha sido testigo de una desvaloración de las universidades desde su creación como hasta ahora, (lo cual tiene que ver con una desvaloracion del saber elaborado y teórico en sí mismo) y ha tenido tantos alumnos matriculados al mismo tiempo. ¿El resultado? Que a través de la todavía prestigiosa etiqueta de "universidad" mucha gente que se estaría mejor en escuelas especializadas en uno u otro oficio de manera directa, tenga más bien que lidiar con la lectura y producción de textos dificiles. Ahí. Calentando asiento delante de una computadora durante todo el día cuando, realmente, esa persona sería muchísimo más útil y feliz mediante vías experienciales de aprendizaje.

La institución universitaria es uno de los tantísimos elementos occidentales que fueron embutidos a todos las culturas por igual en su momento y que ahora -vaya ironía- por cortesía del capitalismo (ideología a la que si fuera humana todo lo que implique pensar, le daría sarna), empieza a cavar su propia tumba.

Punto dos: Creer que no entender textos académicos orientados a especialistas profesionales con la misma destreza con que se entiende "Caperucita Roja" te convierte en un analfabeto funcional es una de las ideas más estúpidas en las que el común de la gente puede caer. De hecho, a menos que seas un erudito o tengas tres años de edad, retraso mental o dislexia, te aseguro que tú mismo te encuentras en alguno de los infinitos grises de comprensión lectora que existen entre uno y otro extremo.

 De aquí gran parte de la importancia de que los profesores universitarios no solo se comporten como sociólogos, ingenieros, filósofos o arquitectos, sino también como profesores. Esta gente tiene que ser capaz de facilitarle al alumno su encuentro con textos especializados -plagados además de jergas y tecnicismos raros- cuya naturaleza jamás antes ha enfrentado; porque entonces no solo contará qué tan buena sea su capacidad de procesar analítica y sintácticamente un concepto verbal, sino también sus referentes culturales y lo más importante: la educación escolar.

Punto tres: El colegio ofrece a los alumnos textos con un grado de dificultad muy por debajo de los universitarios. Y eso esta bien. Se trata de instituciones de naturaleza distinta. Pero lo que no esta bien es la postura pasiva que se acostumbra a los colegiales a tomar frente a los textos y el posterior impacto que, desde luego, el método de lectura universitaria en su vida supone.

Desde que tengo memoria he considerado a los libros, conciente o inconscientemente, como testimonios de vida y humanidad. No creo que nadie debiera ser educado para tratar con los libros como cosas inertes que te dicen qué pensar, sino como seres con los que dialogar. El colegio tiene la obligación de -en lo que a lectura refiere-, formar chicos analíticos, no memorísticos. La información tal cual no es desde ninguna disciplina humana un fin en sí mismo, sino un símbolo de algo más. Algo interpretado y a reinterpretar que fora parte de alguna fracción de la realidad. Por lo único que aprenderse cosas es  importante es porque la mayoría de las personas no somos lo suficientemente capas para llegar a ese "algo más" sin el empujón que la información da.

Punto cuatro: Que tal vez debió ser el punto uno... Aclaremos que los profesores universitarios casi nunca dejan a leer libros; dejan separatas. ¿Que si no el ciclo sería siglo? ¿Que dejar el libro entero es antipedagógico? ¿Que para el curso hay que separar la paja del trigo? De acuerdo, pero entonces, siquiera también separen, queridos profesores,  sus separatas bien fechaditas, presentaditas, (saber el nombre del tipo que escribió el libro y no solo el capítulo sería bueno...) y acostúmbrense todos a contextualizar los textos primero.

Si encima de todas las dificultades de lectura con las que los cachimbos llegan a la universidad, le sumamos el estado físico en que llegan a sus manos los textos... no entiendo de qué uno se sorprende. La investigación universitaria, dentro de cuyo marco se ubica la lectura, solo cobra sentido en un cierto contexto. Si no es así... ¿qué se supone que uno esta investigando?

Finalmente quiero decir que no es mi intención dejar a los estudiantes como pobres víctimas del sistema. Sé que pueden ser flojos. Sé que muchos podrían fácilmente agarrarse de cualquiera de estos argumentos y otros para justificar su hueveo en la etapa universitaria. A esas personas, solo quiero decirles que, irónicamente, yo también lamento mucho que el sistema las obligue a tener que ir a un lugar como la universidad para poder ganarse la vida. Espero que algún día tengan el valor para sincerarse consigo mismos y dedicarse a otra cosa. Formarse de otra manera, o de ninguna, y meterse a la Bolsa de Valores, por ejemplo.

Si, por el contrario, tienen un perfil académico pero les frustra justificadamente no entender todo lo que leen, entonces los exhorto a hacer lo que sea necesario para explotar el potencial que habita en ustedes. No hagan caso a sus inútiles profesores, e investiguen por sí mismos. Seleccionen los textos según los que les gustan y convienen y a partir de ellos formúlense preguntas y busquen soporte en otro tipo de fuentes. Charlar con gente leída, por ejemplo, ayuda. Verán cómo poco a poco construyen una relación con el saber realmente universitaria, pero por fuera de su techo. No se arrepentirán. Gracias por su tiempo.

Kel


*Agradezco a  la psicóloga Paula Carlino, de quien no supe nada hasta el concurso universitario. Lo hago, no en vano, porque si de algo al menos me sirvió el concurso fue para -además de tener algo que dejarles mientras preparaba lo de México- enraizar mis propias ideas sobre las razones de las deficiencias de lectura en gente "ya grande", nutrirlas y darles forma. Me lea, no me lea... Gracias. No solo de palabra, sino que, a los pocos interesados que pudiera haber, aquí les dejo el trabajo que ella presentara en  6º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, los días 2,3 y 4 de mayo de 2003, en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires.

"Leer textos científicos y académicos en la educación superior: obstáculos y bienvenidas a una cultura nueva".

domingo, 8 de diciembre de 2013

No es como en "Annie Hall"

La vida es como ir a un casino. Puedes creer que ganas, tener momentos de euforia; pero al final siempre la banca se lo lleva todo. 

Woody Allen




Terminé de ver "Annie Hall", de nuevo. Al contrario de lo que me sucedía de niña, ahora siento pánico de ver una película de nuevo, leer un libro de nuevo... pero "Annie Hall" tiene para mí valor sentimental, así que hago la excepción.

 La siguiente reflexión no es cinematográfica, es sobre la vida misma. El estado melancólico que me ha dejado de bulto a cargar la película. Pienso en las pérdidas. Todas las pérdidas de personas importantes que no implican la muerte tienen algo de absurdas. Es exactamente lo contrario de lo que les pasa a los cabrones de los protagonistas... Pero yo no me refiero solo a las relaciones, sino también a los amigos, o hasta a los parientes; pero a esos parientes que quieres y que te quieren porque les nace y no porque no les queda de otra... los primos, los tíos, a veces los abuelos, por ejemplo. Los padres pueden tardar en preferirte auténticamente por sobre los hijos de sus amigos, eso si lo consiguen.

Acabo de darme cuenta de que estoy hablando de la película como si fuera lo primero que ven los bebés al nacer. Me disculpo y explico. "Annie Hall" es la mejor película de la carrera de Woody. Ok, ahora va en serio. "Annie Hall" es una película que data de 1977 protagonizada y dirigida por Woody Allen y coprotagonizada por Diane Keaton, cuya actuación le valió un Óscar a mejor actriz, que retrata la historia de una pareja desde que pasa un año separada, hasta que lleva varios, a través de toda la relación...

No solo con los tiempos, sino también con las reglas cinematográficas. Anvy, el personaje protagónico, le habla a la cámara, comete digresiones y parodia una secuencia animada de "Blanca Nieves y los Siete Enanitos". Todo muy pro para su tiempo.

Luego de muchos avances y retrocesos, Anvy y Annie se dan cuenta de que su relación no da para más y deciden separarse; pero siendo concientes de todo lo bueno que han compartido, continúan siendo amigos.

Este tipo de cosas solo se aprecian en retrospectiva. Pero, ¿qué pasa si las aprecia uno, y el otro no? ¿Qué pasa si uno de los dos adquiere una actitud absolutamente degradante y hostil de la manera más absurda, no aparente? No hablemos de amistad... hablemos de un... "oh, qué diablos, compartí tanto con Fugiliberto! Voy a saludarlo, que no sea esto como si nunca nos hubiésemos conocido!" Entonces te estrellas contra la realidad. No puedes; tienes dignidad, y Fugiliberto no te quiere ver ni en pintura. ¡Y ni siquiera es tu culpa! Así que finalmente te abstienes, y te haces a la idea de que... sí, pues, en efecto: es como si nunca se hubieran conocido, solo que peor, porque ya no se pueden conocer.

Entonces... no tienes tu final "Annie Hall". Tienes un final, bien que mal, del mundo real.Tienes un final en el que dudas de que la persona que conociste alguna vez haya existido. No lo crees, no lo entiendes, te sientes tan impotente... 

De uno u otro modo, estos son la mayoría de finales. En el mundo real, la mayoría de gente esta de paso, motivo por el cual es mejor no esperar mucho de ella desde el principio. La realidad, la mayoría del tiempo, apesta. Por eso, evadirla es imprescindible. Al menos mientras no te haga perder la cordura.

Naturalmente, quienes hayan visto la película soltarán un hálito de nostalgia por tan linda ficción en pocos segundos... Quienes no... jueguen también por un momento a que son sabios y felices.